PHOENIX – Una versión más larga y rigurosa del examen de ciudadanía de Estados Unidos acaba de entrar en vigor, haciendo el proceso de naturalización más desafiante para quienes buscan convertirse en ciudadanos.
Ante estos cambios, organizaciones locales y nacionales han intensificado sus esfuerzos para ayudar a los solicitantes a prepararse, ofreciendo simulacros de entrevistas, práctica de inglés y sesiones de orientación para que el proceso de naturalización sea menos intimidante.
Liz Soto, una residente de Arizona que llegó desde México hace 25 años, dijo que ella y su hijo mayor planean tomar su examen de naturalización este año.
“Es un sueño que se va a hacer realidad, que por mi mente nunca pasó”, dijo Soto con la voz entrecortada. “Es un logro muy grande. Este país me ha dado mucho”.
Soto podía entregar su solicitud para convertirse en ciudadana desde septiembre, pero debido a que aún estaba reuniendo el dinero para su solicitud y la de su hijo, no alcanzó a calificar para la versión más sencilla del examen, la cual estaba disponible para solicitudes presentadas hasta el 20 de octubre.
Ella dijo que enfrentar la nueva versión inicialmente la intimidó.
“Da un poco de miedo”, dijo Soto. “¿Qué me van a preguntar, cómo tengo que contestar, qué voy a decir? … Yo tengo 50 años, y a mi edad como que ya no retengo mucha información”.
La implementación del examen cívico de naturalización de 2025 incluye preguntas nuevas y reformuladas, un examen más largo y un banco de estudio más amplio, según un comunicado del 17 de septiembre del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, o USCIS por sus siglas en inglés.
Ahora los solicitantes de la ciudadanía deben memorizar 128 preguntas y responder 12 de 20 preguntas correctas para pasar su examen. Anteriormente, debían responder de manera correcta 6 de 10 preguntas seleccionadas de un banco de 100 preguntas.
“Su objetivo fue hacer el examen más difícil”, dijo Ron Flater, un voluntario del Centro de Aprendizaje Phoenix West. “Ya hemos empezado a preparar a algunos para la nueva versión de la prueba”.
Soto es una de esas personas. Ella ha asistido a talleres de ciudadanía desde abril en el centro de aprendizaje, y asegura que eso la ha ayudado a sentirse más preparada.
“Te da más seguridad”, dijo Soto. “Ya una vez que he estado asistiendo a las clases y que el maestro nos hace las preguntas y nos explica cada pregunta… entiendes más.”
Organizaciones empoderan a ciudadanos aspirantes
El Centro de Aprendizaje Phoenix West, el cual está patrocinado por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es una de las organizaciones que se ha volcado a ayudar a la comunidad a prepararse para la naturalización.
Flater, quien dirige los talleres, es un retirado oficial de gobierno que trabajó para USCIS por más de 20 años. Allí pasó la mayor parte de su tiempo realizando entrevistas de naturalización en la oficina de campo de Phoenix.
Hoy, él se dedica a utilizar su experiencia para brindar apoyo a miembros de la comunidad inmigrante que buscan convertirse en ciudadanos.
“Sugerí la idea de que hiciéramos clases de preparación para las personas que se preparan para postularse y tomar la entrevista”, dijo Flater. “Pensé que mi experiencia podría ser útil”.
El grupo inició ofreciendo clases de inglés en junio del año pasado y comenzó a proporcionar talleres de ciudadanía a inicios de este año, cuando se posicionó la administración del presidente Donald Trump.
“Cuando ganó Donald Trump la elección, era seguro que iban a cambiar las preguntas porque lo hicieron lo mismo que en su primer término”, dijo Flater. “No más era cuestión de cuándo. Y ya llegó”.
Otras organizaciones que proporcionan talleres similares afirman que desde el inicio de este año han notado un incremento en el número de personas interesadas en aplicar a su ciudadanía.
“A principios de este año muchas personas mostraron un gran interés en todos estos eventos”, dijo Leilani García, organizadora comunitaria con Poder Latinx. “Siempre estaban llamando, preguntando cuándo va a ser el siguiente evento, o estaban interesados en que nosotros los apoyemos en todo su proceso. Los años anteriores no se veía tanto así que las personas nos empezaran a buscar”.
Poder Latinx realiza sesiones informativas sobre ciudadanía y talleres donde ayudan a llenar el formulario N-400, además de clases en las que repasan las preguntas del examen y brindan asesoría con un abogado de inmigración.
García dijo que Poder Latinx ofrecerá clases de ciudadanía en Phoenix el 30 de octubre y el 20 de noviembre y un taller sobre el formulario N-400 el 8 de noviembre.
Promesa Arizona también ofrece talleres de preparación junto con los Ministerios de Crosier Village, los cuales incluyen clases gratuitas de inglés y clases de ciudadanía donde practican las preguntas del examen.
Petra Falcon, directora ejecutiva de Promesa Arizona, dijo que la organización comenzó a proporcionar las clases de ciudadanía en febrero, y está realizando las clases de inglés con mayor frecuencia también desde entonces, para responder a la demanda que ha demostrado la comunidad.
“Mucha gente se ha arrimado este año. Cuando este presidente hizo los cambios, la gente pronto se apuró para aprender lo que tenían que hacer para hacerse ciudadanos”, dijo Falcon. “Nosotros los apoyamos en todo ese proceso”.
Los talleres de estas organizaciones se enfocan en brindar herramientas prácticas, preparando a las personas en las preguntas específicas del examen, y también ayudándoles a desarrollar habilidades de comprensión y habla en inglés para que los aspirantes puedan comunicarse con seguridad durante la entrevista.
Flater dijo que él considera que esas herramientas han ayudado a las personas a perder el miedo a presentar el examen.
“Practicamos y ensayamos, para no tener tanto miedo en el momento. Es lo que hacemos”, dijo.
Perder el miedo
Para Soto, estar a punto de obtener su ciudadanía es algo que un momento vio muy lejano de alcanzar.
Ella llegó a Estados Unidos buscando mejores oportunidades para su hijo, quien en ese entonces tenía un año, luego de una situación difícil que ella pasó en México. Una vez estando aquí nació su segundo hijo, y dice que desde entonces su mayor preocupación fue criarlos.
“Cuando yo llegué aquí era mi vida dedicarme a mis hijos”, dijo ella. “Nunca en mi mente estaba ‘tengo que arreglar papeles’”.
Posteriormente Soto se casó, y su esposo obtuvo la ciudadanía una vez casados. “Nunca pensé en decirle, ‘Oye, ¿me vas a arreglar papeles?’”, dijo ella.
Pero él la sorprendió cuando, después de obtener su ciudadanía, le dijo que presentaría una petición familiar.
“Cuando me llegó la residencia, no sabía si llorar, no sabía si reír de la emoción. Por primera vez pude regresar a mi casa, a México, a Chihuahua, a ver a mi hermano, que tenía 15 años sin verlo”, dijo Soto.
Ella comentó que tener su estatus migratorio regularizado, y tener la oportunidad de pronto convertirse en ciudadana, es algo que le da tranquilidad y la hace sentir segura en medio del panorama migratorio de los últimos meses.
“Da miedo todo lo que está pasando, da miedo porque hemos visto que aún cuando eres ciudadano te toca pasar por situaciones así de que te detienen la policía”, dijo Soto. “Pero se siente seguridad de poder salir a la calle, de poder ir a trabajar… es una seguridad, una tranquilidad, un gozo que no se puede explicar con palabras lo que se siente”.
Ella animó a otros a aplicar a su residencia y ciudadanía si cuentan con la oportunidad. Y organizaciones como Phoenix West, Poder Latinx y Promesa Arizona continúan acompañando a quienes sienten temor de iniciar el proceso, sobre todo con los cambios que se han visto este año.
“La gente tiene mucho temor de ir a presentarse con el gobierno, en el edificio de la 16 y Buckeye”, dijo Falcon de Promesa Arizona. “Hay miedo detrás de todo este proceso… hay mucho más temor en estos momentos. Y nosotros estamos aquí para ayudarlos”.
Ella hizo un llamado a la comunidad a mantener la calma, a no alarmarse por los cambios en el proceso de naturalización, y a acudir a las organizaciones que brindan apoyo con las preguntas e inquietudes que tengan.
“La gente de la comunidad no se tiene que apurar”, dijo ella. “Tengan confianza en el proceso. Todo lo que tienen que hacer es practicar las preguntas”.
García de Poder Latinx dijo que ella ha notado que la comunidad ha respondido de manera positiva a los talleres de ciudadanía. Comentó que muchas personas agradecen el apoyo de las organizaciones, pues sienten que los talleres hacen el proceso más claro, menos intimidante y les dan la confianza para presentarse al examen.
“Las personas con las que me he comunicado siempre están muy agradecidas”, dijo García. “Intentamos hacerlo más fácil para ellos”.
¿Cuáles son los cambios en el proceso de naturalización en 2025?
La nueva prueba de ciudadanía incluye preguntas que fueron revisadas y reformuladas del examen anterior, además de preguntas nuevas que tienen un mayor énfasis en la comprensión de la Constitución y los principios estadounidenses, en línea con una directiva federal para “promover una identidad nacional unificada”, según un aviso de USCIS.
Flater dijo que las nuevas preguntas, además, abarcan de manera más amplia la historia y el gobierno de EE. UU.
“Se nota que la persona que escribió las nuevas preguntas tiene mucho interés en la historia”, dijo.
Por ejemplo, una de las preguntas nuevas pide al aspirante que nombre uno de los acontecimientos importantes de la Guerra Civil. El aspirante tiene ocho opciones, de las cuales seis son batallas específicas de la guerra.
“Nadie, solamente un historiador, va a aprender los nombres de las batallas”, dijo Flater. “Pero también mencionan el asesinato de Abraham Lincoln y la liberación de los esclavos. Entonces uno puede examinar las respuestas y escoger las que son más fáciles para esa persona de recordar”.
Los cambios en el examen de ciudadanía hacen parte de otros esfuerzos en curso por parte de USCIS para “restablecer la integridad del proceso de naturalización y cumplir con la intención del Congreso”, según el comunicado de septiembre.
Otros pasos que el servicio ha implementado son parámetros más estrictos para evaluar el buen carácter moral de los solicitantes y las excepciones por discapacidad, las cuales permiten a ciertas personas presentar una versión más sencilla del examen o presentarlo en su primera lengua en lugar de en inglés.
“La ciudadanía estadounidense es la ciudadanía más sagrada del mundo y sólo debería reservarse para los extranjeros que acepten plenamente nuestros valores y principios como nación”, dijo Matthew Tragesser en el comunicado de USCIS. “Al garantizar que sólo aquellos extranjeros que cumplan con todos los requisitos de elegibilidad… puedan naturalizarse, el pueblo estadounidense puede tener la seguridad de que quienes se unan a nosotros como conciudadanos estarán completamente asimilados y contribuirán a la grandeza de Estados Unidos”.
Algunas de las formas en que los oficiales ahora están evaluando la buena conducta de los extranjeros son buscando contribuciones positivas a la sociedad estadounidense y realizando investigaciones en los vecindarios.
“Antes, generalmente era suficiente demostrar que uno no tenía malos antecedentes con la policía y que pagaba los impuestos”, dijo Flater. “Ahora parece que va a ser necesario conseguir y llevar cartas de recomendación”.
Flater recomendó llevar cartas notariadas, especialmente si la carta de recomendación es de un familiar o amigo cercano. En la medida de lo posible, es recomendable llevar cartas de un empleador, pastor o dirigente de una iglesia, o una persona con un título profesional, dijo Flater.
Él también animó a las personas que buscan convertirse en ciudadanos a asistir a talleres de ciudadanía como los que provee su organización para que, además de prepararse para el examen, puedan enterarse de información valiosa sobre todo el proceso de naturalización.
Correction, October 29, 2025 10:54 am: Este artículo ha sido actualizado para arreglar el apellido de Ron Flater.

